La Reina del Halloween lo hizo otra vez: Heidi Klum, irreconocible en su disfraz más sangriento
La modelo de 53 años llegó a su fiesta en Nueva York dentro de una réplica gigante de su propia mano izquierda, con anillo de bodas y el tatuaje del nombre de su esposo incluidos

Foto: Noam Galai/Getty Images for Heidi Klum
Es esa época del año otra vez: llegó el Heidiween.
Heidi Klum, la autoproclamada Reina del Halloween, celebró el sábado 31 de octubre la edición número 25 de su fiesta anual en el restaurante Cathédrale, en el hotel Moxy East Village de Nueva York. Y lo hizo con una entrada de película de terror: llegó en un camión cubierto de carteles rojos de “PELIGRO” y fue ayudada a bajar por actores vestidos con trajes amarillos de protección química, dentro de un disfraz de una mano gigante cortada, con la muñeca ensangrentada y su cabeza en el centro.
La mano, además, no es cualquier mano. Es una réplica de la izquierda de la propia Klum, hasta con las uñas rojas, el anillo de bodas de piedra verde y el tatuaje con el nombre “Tom”, en honor a su esposo, Tom Kaulitz. “No es cualquier mano gigante: ¡es mi mano gigante!”, dijo a Vogue. Sobre cómo nació la idea, contó a E! News: “Literalmente, mi mano izquierda me inspiró. Pensé: ¿cómo puedo meter mi cuerpo en esta mano?”. El diseño, hecho con el artista de efectos especiales Mike Marino, está pintado a mano y requirió horas de trabajo.
Kaulitz, que suele acompañarla en sus disfraces, no estuvo este año porque está de gira con su banda, Tokio Hotel. Pero estuvo presente de otra forma: “Un poco de Tom está conmigo”, dijo Klum a la agencia AP, y bromeó con que él “podría haber sido la otra mano”. La modelo llegó acompañada de sus hijos Leni, Lou y Johan.
La transformación se fue anunciando en Instagram durante la semana previa, con primeros planos de las prótesis y de un maniquí con una mochila de senderismo modificada, que sirvió para sostener la estructura. Klum había advertido que el look sería “muy, muy sangriento” y que “va muy bien con el vino tinto”, y que, para Halloween, “vamos por lo sangriento”.
Con este disfraz, Klum añade otro capítulo a una tradición que empezó en el año 2000, cuando aseguró haber llegado con un disfraz “muy aburrido”. Desde entonces se ha convertido en Medusa (2025), un gusano gigante (2022), Jessica Rabbit, una versión anciana de sí misma y hasta E.T., junto a su esposo, en 2024. Cada año sube la apuesta, con jornadas de hasta 10 horas de maquillaje y prótesis.
Con 25 años de fiesta, la pregunta es inevitable: ¿qué se le ocurrirá a Heidi Klum para superar esto el año que viene?









