Bebé de tres meses es rescatado por la ventana durante devastadoras inundaciones en China
Bomberos arriesgaron sus vidas para poner a salvo a un bebé de apenas tres meses y a su familia, atrapados por las fuertes inundaciones que han dejado decenas de fallecidos en el sur de China.
En medio del desastre provocado por las intensas inundaciones que azotan el sur de China, una escena cargada de tensión y esperanza ha conmovido a miles de personas en redes sociales.
Bomberos rescataron a un bebé de apenas tres meses que permanecía atrapado junto a su familia dentro de una vivienda inundada en la ciudad de Nanning. Debido al nivel del agua, la única forma segura de evacuar al menor fue pasarlo cuidadosamente por una ventana, donde varios rescatistas lo recibieron en una cadena humana antes de llevarlo hasta una embarcación.
Las imágenes muestran el delicado operativo mientras los bomberos coordinan cada movimiento para proteger al pequeño, quien permaneció tranquilo durante toda la maniobra.
Créditos: Guangxi Fire Department via Storyful
De acuerdo con el Departamento de Bomberos de Guangxi, el rescate se realizó "con el máximo cuidado", asegurando que cada paso fuera seguro para evitar cualquier riesgo.
Tras ser puesto a salvo, el bebé fue entregado a un familiar que esperaba en una pequeña lancha, mientras el resto de la familia también era evacuado por los equipos de emergencia.
La emergencia ocurre en medio de las severas inundaciones ocasionadas por la tormenta tropical Maysak. Según la agencia estatal Xinhua, al menos 39 personas han perdido la vida en la región de Guangxi, donde la ruptura de una presa provocó el desbordamiento de enormes cantidades de agua sobre varias comunidades.
El video del rescate ha provocado una ola de reacciones en redes sociales, donde miles de usuarios han destacado la valentía de los bomberos y la serenidad con la que lograron salvar la vida del menor en medio del caos.
Mientras continúan las labores de rescate en las zonas afectadas, la historia de este bebé se ha convertido en un símbolo de esperanza dentro de una tragedia que aún mantiene en alerta a las autoridades.










