Carmen Jovet: “Lo que cuesta morirse en Puerto Rico es el verdadero papelón”
La periodista reaccionó al debate sobre el cobro anual para el mantenimiento del cementerio municipal de Moca y aseguró que el verdadero problema va mucho más allá de una cuota de $100.
El recordatorio emitido por el Municipio de Moca sobre el pago de una cuota anual de $100 para el mantenimiento de lotes y panteones en el cementerio municipal reabrió el debate sobre los costos asociados a la muerte en Puerto Rico.
La comunicación municipal hace referencia a la Ordenanza Municipal Núm. 33 (2022-2023), vigente desde el 30 de junio de 2023, la cual establece el cobro anual para sufragar los trabajos de conservación y mantenimiento del cementerio Remanso de Paz.
Sin embargo, durante el segmento El Papelón de Directo y Sin Filtro, la periodista Carmen Jovet sostuvo que la discusión no debe centrarse únicamente en esa cuota.
Para Jovet, el verdadero problema es el costo que enfrentan muchas familias cuando fallece un ser querido.
"Lo que es un verdadero papelón es lo que cuesta morirse en Puerto Rico."
La comunicadora señaló que los gastos funerarios continúan aumentando y que muchas familias no saben cómo enfrentar ese momento económicamente.
Según expresó, esa realidad ha provocado que cada vez más personas opten por la cremación, no necesariamente por preferencia, sino porque representa un costo menor frente a un sepelio tradicional.
Además, llamó la atención sobre las condiciones de numerosos cementerios alrededor de la Isla.
"Lo que es un verdadero papelón es la condición en que están muchos cementerios del país. A veces hay hasta restos humanos expuestos; eso es terrible", expresó.
Aunque reconoció que el mensaje del alcalde de Moca pudo haber carecido de sensibilidad para algunas personas, insistió en que el problema de fondo es mucho más amplio.
"Lo del alcalde quizás faltó un poquito de sensibilidad, pero no es un papelón comparado con la condición de los cementerios y con lo que cuesta morirse en Puerto Rico", concluyó.
Las expresiones abren nuevamente el debate sobre los costos funerarios, el mantenimiento de los cementerios públicos y las alternativas que cada vez más familias consideran ante el impacto económico de despedir a un ser querido.









