Casi dos décadas sin implementar ley para detectar enfermedad renal
La Ley 18 de 2008 ordenaba recopilar datos mensuales sobre la función renal de pacientes, pero el mecanismo nunca fue establecido por el Departamento de Salud.

Puerto Rico aprobó hace casi 20 años una ley con un objetivo claro: detectar a tiempo señales de enfermedad renal crónica antes de que el daño avanzara a etapas más severas. Sin embargo, ese sistema nunca comenzó a operar.
La Ley 18 de 2008 ordenaba al Departamento de Salud establecer un mecanismo para que los laboratorios clínicos reportaran mensualmente los resultados de las tasas de filtración glomerular, conocidas como GFR, uno de los principales indicadores utilizados para evaluar la función de los riñones.
La medida buscaba que esos datos fueran enviados tanto al Departamento de Salud como al Consejo Renal de Puerto Rico mediante un formulario diseñado por la agencia. Con esa información, las autoridades podrían monitorear tendencias, identificar pacientes en riesgo y desarrollar estrategias de prevención.
Pero, según constató Metro Puerto Rico con la Asociación de Laboratorios Clínicos de Puerto Rico, ese mecanismo nunca fue establecido. Actualmente, no existe un sistema activo para recopilar esos datos de manera mensual, lo que deja al Departamento de Salud y al Consejo Renal sin estadísticas poblacionales completas sobre la evolución de la función renal en la isla.
El dato cobra mayor peso ante el aumento sostenido de la enfermedad renal crónica en Puerto Rico. De acuerdo con la información disponible, unas 115,295 personas viven con la condición, lo que representa el 4.3 % de la población.









