Como sacado de destino final
Una cámara vehicular registró cómo automóviles, edificios y señales comenzaron a oscilar durante el terremoto que dejó al menos 30 muertos en Japón.
KUMAMOTO, Japón — El semáforo cambió, pero los conductores no pudieron continuar. El suelo y todo lo que los rodeaba comenzaron a moverse.
Una cámara instalada en un vehículo captó el momento en que el potente terremoto del martes, 28 de julio, sacudió una intersección en Kashima, localidad de la prefectura de Kumamoto.
El video, publicado en X por el usuario @iheukochiguno, muestra un automóvil y un camión entrando al cruce antes de detenerse repentinamente. Segundos después, los vehículos comienzan a oscilar junto con los edificios y las señales viales.
La Agencia Meteorológica de Japón registró el terremoto con una magnitud de 7.1. Ocurrió alrededor de las 4:27 p.m., hora local, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros en la región de Kumamoto, localizada en la isla de Kyushu.
La cifra de fallecidos aumentó a por lo menos 30 el jueves, mientras decenas de personas resultaron heridas y los equipos de emergencia continuaban las operaciones de búsqueda y recuperación.
Entre los lugares más afectados se encuentran un centro comercial de Kashima, instalaciones industriales y numerosas viviendas. El movimiento también provocó daños en carreteras, interrupciones del transporte y cortes de agua y electricidad.
Miles de personas se trasladaron a refugios, donde las altas temperaturas aumentaron la preocupación por la salud de los evacuados. Las labores de recuperación también se vieron complicadas por una fuerte réplica de magnitud 5.8.
Las autoridades emitieron inicialmente una advertencia de tsunami, pero la retiraron posteriormente. Tampoco se reportaron anomalías en las plantas nucleares cercanas.
La primera ministra Sanae Takaichi aseguró que el Gobierno movilizaría todos los recursos disponibles para apoyar las operaciones de emergencia. Japón pidió a los habitantes de la región permanecer atentos ante nuevas réplicas y posibles deslizamientos.
Kumamoto ya había sufrido una serie de terremotos devastadores en 2016, una experiencia que continúa presente entre sus habitantes.









