Crece el malestar entre gremios policiales
La Asociación de Policías Unidos Luchando asegura que más de la mitad de la Uniformada no recibió el aumento anunciado, mientras una segunda fase de fondos sigue bajo evaluación.

“Burlados” y “engañados”. Así asegura sentirse parte de la Uniformada por el aumento salarial anunciado en abril por la gobernadora Jenniffer González.
Aunque el alza fue presentada como una revisión a las escalas salariales de la Policía de Puerto Rico, la Asociación de Policías Unidos Luchando denunció que el aumento “nunca se dio” para todos los agentes y que, en la práctica, solo se otorgó un ajuste a una parte del cuerpo policiaco.
Según el presidente de la organización, Gabriel Hernández, “más de la mitad de la policía recibió cero”.
Hernández cuestionó el manejo de los fondos destinados para la escala salarial y sostuvo que, de los $44 millones mencionados, se utilizaron entre $28 millones y $33 millones para la primera etapa, quedando unos $11 millones. A eso, según indicó, se sumaron $5 millones adicionales, para un total de $16 millones que ahora se usarían para atender a unos 6,000 policías.
“Cuando tú haces las matemáticas, y la división, de $16 millones para seis mil policías, eso lo que le están dando es migaja a la policía”, expresó Hernández a Metro Puerto Rico.
El reclamo ocurre mientras esos $16 millones permanecen bajo evaluación de la Junta de Supervisión Fiscal. Según se ha informado, la Policía analiza criterios como méritos, adiestramientos y evaluaciones para otorgar el ajuste en una segunda fase, aunque la Junta ya rechazó que los años de servicio sean uno de los criterios.
El superintendente Joseph González ha sostenido que el aumento llegará a los policías restantes. En junio, el jefe de la Uniformada había asegurado que los agentes comenzarían a ver reflejado el aumento salarial en julio, sujeto al presupuesto y a los procesos correspondientes.
La controversia se da en medio de la implementación de una nueva estructura salarial para la Policía de Puerto Rico, que entró en vigor el 1 de julio de 2026 y que, según la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal, contó con confirmación de la Junta de Supervisión Fiscal sobre su cumplimiento con la metodología de la Reforma del Servicio Público.
Para Hernández, sin embargo, el problema está en la expectativa creada. “El superintendente nunca habló de fases; simplemente habló de que el 15 de julio estarían dando el aumento salarial a la policía con la escala salarial”, agregó.
El caso mantiene viva la discusión sobre salarios, presupuesto y condiciones laborales dentro de la Uniformada, especialmente entre agentes que esperaban ver reflejado el aumento prometido y ahora reclaman respuestas más claras.









