Dejaron a su hijo en una guardería de un club y salieron con una demanda por lesión cerebral
Los padres de un niño de 23 meses demandaron a The Bay Club en El Segundo, California, luego de que un video de seguridad mostrara a una empleada levantando al menor y dejándolo caer durante una interacción en el área de cuidado infantil.
Una familia de California demandó a The Bay Club en El Segundo luego de que su hijo de 23 meses resultara gravemente lesionado mientras estaba bajo el cuidado de una empleada en el área infantil del club, según documentos judiciales citados por varios medios estadounidenses.
El incidente ocurrió el 17 de marzo de 2025, pero la demanda se conoció públicamente esta semana tras la difusión de un video de seguridad revisado por medios como ABC News, KABC y Los Angeles Times. Las imágenes, según esos reportes, muestran a una trabajadora interactuando con el menor antes de levantarlo sobre su cabeza y no lograr sostenerlo, lo que provocó que el niño cayera al piso.
De acuerdo con la demanda, el niño, identificado en los documentos judiciales solo por sus iniciales C.K., sufrió una lesión cerebral traumática, una conmoción cerebral, abrasiones faciales y síntomas persistentes, incluyendo pérdida auditiva.
El caso no solo gira en torno al momento captado por las cámaras. La familia también acusa al club de haber tergiversado lo ocurrido cuando notificó a los padres sobre la caída del menor.
Según ABC News, la demanda sostiene que The Bay Club les dijo inicialmente que una empleada se había caído mientras sostenía al niño en una posición baja y que el menor estaba a aproximadamente un pie y medio del suelo. Sin embargo, la querella alega que el video prueba que esa descripción era falsa y engañosa.
KABC reportó que los padres alegan negligencia y fraude, mientras que ABC News indicó que la demanda también incluye reclamos relacionados con lesiones, angustia emocional y la forma en que el club comunicó el incidente.
El padre del menor, Matthew Kittle, habría dejado al niño en el Clubhouse de The Bay Club alrededor de las 8:30 a.m. y esperaba recogerlo cerca de las 11:30 a.m., según Los Angeles Times. La demanda indica que el club llamó primero para decir que el niño se había caído, pero que ya se había calmado, y luego volvió a llamar para pedir que lo recogieran porque no lograban tranquilizarlo.
Cuando el padre llegó, según la querella citada por Los Angeles Times, encontró señales visibles de lesión y posteriormente llevó al niño a una sala de emergencias, donde fue evaluado por trauma en la cabeza y diagnosticado con una conmoción cerebral, trauma contundente y abrasiones faciales.
El abogado Ryan Saba, del bufete Rosen Saba LLP, que representa a la familia, calificó como “inexcusable” la supuesta falta de transparencia del club. En declaraciones recogidas por ABC News, Saba señaló que un centro de cuidado infantil debe actuar con el mayor nivel de cuidado y notificar a los padres con urgencia y claridad cuando un niño se enferma o resulta lesionado.
The Bay Club respondió a medios locales que no podía comentar sobre litigios en curso, pero afirmó que la seguridad de sus miembros, empleados y familias es su mayor prioridad.
Uno de los elementos que podría ampliar el debate es el estatus de licencia del centro. ABC News reportó que la demanda argumenta que The Bay Club debía haber contado con licencia del Departamento de Servicios Sociales de California, porque, según la querella, los padres podían salir de las instalaciones mientras los niños permanecían bajo cuidado del club.
Ese punto es relevante porque el Departamento de Servicios Sociales de California explica que algunos servicios de cuidado infantil pueden estar exentos de licencia, incluyendo ciertos negocios que ofrecen cuidado limitado a clientes, usualmente con el requisito de que el padre, madre o tutor permanezca en las instalaciones y retire al menor dentro de un tiempo específico.
En otras palabras, la disputa legal no se limita al momento de la caída. También podría tocar preguntas más amplias sobre supervisión, protocolos internos, comunicación con los padres y el nivel de regulación que debe aplicarse a espacios de cuidado infantil dentro de clubes privados, gimnasios o centros recreativos.
El caso ha generado indignación porque golpea una preocupación básica de muchas familias: qué ocurre cuando un padre deja a su hijo en un espacio que considera seguro y luego siente que no recibió una explicación completa de lo sucedido.










