Denuncian venta de propiedades de personas fallecidas en Puerto Rico mediante escrituras cuestionadas
Una investigación del Centro de Periodismo Investigativo documentó demandas relacionadas con presunta usurpación de identidad, herederos que no autorizaron ventas y escrituras donde aparecen personas fallecidas.
Personas que fallecieron décadas antes de una compraventa aparecen como vendedores en escrituras de propiedades en Puerto Rico, según reveló una investigación del Centro de Periodismo Investigativo (CPI).
Los hallazgos han levantado interrogantes sobre la verificación de identidades, la actuación de los notarios y los mecanismos de protección para los verdaderos propietarios y sus herederos.
Durante una discusión en Directo y Sin Filtro, se abordaron algunos de los escenarios identificados en la investigación, incluyendo ventas presuntamente realizadas sin autorización de las sucesiones y documentos donde figuran personas que habían muerto antes de las transacciones.
Una propiedad vendida por personas que ya habían fallecido
Uno de los casos documentados involucra a la familia de Bartola Hernández Jaca, quien murió en 1994.
En una escritura fechada en mayo de 2024, Bartola y su hija Luz Esther Ávila Hernández, fallecida en 2021, aparecían autorizando la venta de una residencia ubicada en Caimito, San Juan.
La propiedad fue objeto de una transacción por $60,000, pese a que ambas mujeres habían muerto antes de la fecha del documento.
Familiares de las fallecidas cuestionaron la compraventa y aseguraron que no habían autorizado la transferencia del inmueble.
La controversia terminó en un litigio en el que intervino la Oficina del Procurador de las Personas de Edad Avanzada.
Posteriormente, se consiguió la anulación de la escritura cuestionada, permitiendo recuperar la propiedad para una integrante de la familia.
Más de 20 demandas relacionadas con transacciones inmobiliarias
El CPI identificó más de 20 demandas de los últimos seis años vinculadas con controversias en negocios de compraventa de propiedades.
Las reclamaciones incluyen alegaciones de identidad usurpada, ventas no autorizadas, incumplimientos contractuales y dificultades para recuperar dinero entregado en transacciones inmobiliarias.
No todas las demandas corresponden a propiedades de personas fallecidas y tampoco todas han culminado en determinaciones judiciales de fraude.
Sin embargo, los casos plantean interrogantes sobre la capacidad de los mecanismos actuales para identificar y detener operaciones irregulares.
¿Qué ocurre cuando el propietario fallece?
Durante la conversación en Directo y Sin Filtro, se explicó la importancia de establecer quiénes tienen derecho a representar legalmente una propiedad cuando su propietario registral ha fallecido.
En esos casos, los derechos sobre el inmueble pasan a formar parte de la sucesión correspondiente.
Esto requiere identificar a los herederos y completar los trámites legales que permitan determinar quiénes están autorizados para intervenir en una compraventa.
La declaratoria de herederos y los documentos relacionados con la titularidad son elementos relevantes en ese proceso.
La venta de un inmueble hereditario debe realizarse con la participación o autorización legal necesaria de quienes ostentan los derechos correspondientes.
Por esta razón, la aparición de una persona fallecida como compareciente en una escritura posterior a su muerte constituye un motivo serio para cuestionar la validez de la transacción.
El papel de los notarios y el Registro de la Propiedad
La investigación también examinó cómo algunas de estas transacciones fueron formalizadas ante notarios y presentadas al Registro de la Propiedad.
Los notarios tienen responsabilidades legales relacionadas con la identificación de los comparecientes y la autenticidad de los documentos que autorizan.
En determinados casos reseñados por el CPI, se alegó que personas utilizaron identificaciones falsas para hacerse pasar por los verdaderos propietarios.
La fe pública notarial otorga una presunción de autenticidad y validez a las escrituras, por lo que impugnarlas puede requerir acudir a los tribunales.
Esto representa un desafío importante para los propietarios que aseguran haber sido víctimas de una transacción no autorizada.
Señalamientos que todavía se investigan
La investigación periodística identificó personas y compañías que figuran en distintas demandas relacionadas con estas operaciones.
Algunos de los señalados rechazaron las imputaciones y sostuvieron que no participaron conscientemente en falsificaciones o actuaciones ilegales.
También señalaron que las controversias deben resolverse mediante los procedimientos judiciales correspondientes.
Las alegaciones presentadas en demandas no equivalen automáticamente a determinaciones de responsabilidad.
¿Cómo proteger a los verdaderos propietarios?
Los casos documentados plantean la necesidad de examinar los procedimientos utilizados para verificar identidades y titularidad de inmuebles.
También destacan la importancia de que las familias mantengan actualizada la documentación relacionada con propiedades heredadas y consulten profesionales del derecho ante transacciones que no reconozcan.
Cuando existe sospecha de una venta no autorizada, es importante obtener información registral y orientación jurídica para determinar los mecanismos de reclamación disponibles.
La controversia deja una pregunta central: ¿cómo pueden llegar a formalizarse transacciones donde aparecen personas que habían fallecido y qué controles deben fortalecerse para evitar que otras familias enfrenten situaciones similares?










