Denver se cayó a pedazos, Dallas repite el mismo problema y los Bears están jugando OTRO deporte
Los analistas identificaron las señales de Week 1 que no fueron casualidad — y una de ellas apunta a que los Bears podrían perseguir un récord histórico de anotación.

Photo by Jared C. Tilton/Getty Images
primer domingo (y lunes) de temporada regular siempre trae ese debate clásico: ¿esto que vimos fue casualidad o es un preview de lo que nos espera hasta enero? Cuatro analistas de Yahoo Sports —Jay Busbee, Frank Schwab, Jori Epstein y Eric Edholm— se sentaron a contestar exactamente eso, y las respuestas no son nada alentadoras si eres fanático de Denver, Dallas o New England. Pero si le vas a los Bears, prepárate para soñar en grande. Empecemos por Denver, que tuvo una noche de Monday Night Football para el olvido ante Kansas City. Bo Nix lanzó una intercepción a los tres plays de comenzar la temporada, y la defensiva de los Broncos vio cómo el running back Kenneth Walker les corrió encima por 173 yardas, incluyendo un touchdown de 60 yardas en un fourth-and-1 que les rompió el espinazo. El propio head coach Sean Payton no se guardó nada: dijo que Kansas City les ganó "en todas las fases" del juego. Cuando todo falla al mismo tiempo — no una, sino todas las unidades — ahí es que los analistas empiezan a preocuparse de verdad. Del otro lado, en Dallas, la preocupación tiene nombre y apellido: la defensiva. A pesar de que muchos —incluyendo a Schwab— entraron optimistas con los Cowboys esta temporada, el equipo repitió los mismos errores de comunicación en coverage que los persiguieron todo el año pasado. La ofensiva de los Giants terminó con el mejor EPA per play de toda la NFL en Week 1, superando incluso a los Bears. Y ojo: el coordinador defensivo Christian Parker está en su primer año en el puesto, mientras que el fichaje más talentoso que trajo Dallas para esa unidad, el safety Caleb Downs, todavía es rookie. En New England, la historia es diferente pero igual de preocupante. El quarterback Drake Maye, quien lanzó solo ocho intercepciones en toda la temporada pasada, tiró tres en la derrota ante Seattle — la cifra más alta de la semana en toda la liga. A eso súmale que A.J. Brown, adquirido en junio, salió del juego con un esguince de tobillo que lo sacará mínimo cuatro semanas, y que el recién firmado Romeo Doubs no estuvo sincronizado con Maye. El calendario que viene tampoco da tregua: Pittsburgh, Jacksonville y Buffalo, todos con defensas que lucieron feroces en su debut. Y entonces llegamos a Chicago, la única buena noticia de este grupo. Los Bears anotaron 59 puntos de visitante, con Colston Loveland corriendo como si tuviera GPS propio. El head coach Ben Johnson había dicho en el preseason que quería tener la ofensiva más anotadora en la historia de la NFL — un comentario que muchos tomaron como bravuconería. El récord son 606 puntos en una temporada, y los Bears ya llevan casi el 10% de esa cifra con 16 juegos por delante. Solo necesitan promediar 34 puntos por juego el resto del camino. Con Caleb Williams jugando a un nivel élite y una carrera terrestre imparable, la pregunta ya no es si pueden hacerlo, sino qué tan alto puede llegar este equipo. Cuatro historias, cuatro temperaturas completamente distintas. Y apenas vamos por Week 1.





