Ellyam Martínez alerta sobre riesgos del consumo temprano de pornografía en menores
La directora de la Oficina de Bases de Fe del Senado aseguró que la exposición temprana a contenido sexualmente explícito puede afectar el desarrollo de niños y adolescentes y aumentar conductas de riesgo.
La facilidad con la que niños y adolescentes pueden acceder hoy a internet ha abierto un nuevo reto para padres, educadores y autoridades: la exposición temprana a contenido sexualmente explícito.
Durante una entrevista en Directo y Sin Filtro, Ellyam Martínez, directora de la Oficina de Bases de Fe del Senado, advirtió que el consumo de pornografía entre menores de edad representa un problema cada vez más preocupante y que sus consecuencias van mucho más allá de la simple curiosidad.
Según explicó, uno de los principales hallazgos que han observado en estudios realizados en distintas jurisdicciones es el aumento en el consumo de pornografía por parte de menores, particularmente entre los varones.
Martínez señaló que la pornografía es un contenido altamente adictivo y que un niño o adolescente todavía no cuenta con las herramientas emocionales, psicológicas ni cognitivas necesarias para procesar adecuadamente ese tipo de material.
"Ese contenido altera la manera en que el menor procesa la sexualidad y las relaciones humanas", explicó durante la entrevista.
Añadió que diversos estudios han encontrado que los menores que comienzan a consumir pornografía desde edades tempranas presentan un mayor riesgo de desarrollar posteriormente conductas sexuales inapropiadas o incluso abusivas contra otros menores.
La funcionaria indicó que precisamente esa preocupación ha motivado iniciativas educativas dirigidas a orientar sobre la prevención de la explotación sexual infantil y los riesgos asociados al acceso temprano a este tipo de contenido.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo anunciado por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, para llevar orientaciones a escuelas sobre la relación entre la exposición a contenido sexualmente explícito, la explotación sexual infantil y la prevención del abuso contra menores.
Martínez enfatizó que la prevención comienza en el hogar, mediante la supervisión del acceso a dispositivos electrónicos, conversaciones abiertas entre padres e hijos y una mayor educación sobre el uso responsable de la tecnología.
El tema cobra relevancia en momentos en que el acceso a teléfonos inteligentes y redes sociales ocurre desde edades cada vez más tempranas, aumentando los desafíos para proteger a la población infantil de contenidos que pueden afectar su desarrollo.










