"Están dispuestos a quemar la casa": el as que amenaza con dejarnos sin MLB en el 2027
Un reporte de ESPN revela que ni los dueños ni los peloteros piensan ceder en la pelea por el tope salarial, y la fecha límite para salvar la temporada ya tiene nombre: marzo de 2027.

La última vez que las Grandes Ligas vivieron algo parecido, se perdieron 938 juegos y la Serie Mundial se canceló por primera vez en 90 años. Treinta y un años después, el fantasma de 1994 ronda otra vez el béisbol y esta vez, ninguno de los dos bandos parece dispuesto a parpadear primero.
Según reportó el periodista Jeff Passan de ESPN, los dueños de los equipos de Grandes Ligas están "preparados para cancelar juegos" de la temporada 2027 si los peloteros mantienen su rechazo a un tope salarial. Pero la sorpresa está en la otra esquina: peloteros consultados de forma anónima le dijeron a Passan, de manera unánime, que ellos también están dispuestos a "perder juegos" antes que aceptar un límite de gasto.
El conflicto tiene un origen concreto. El actual convenio colectivo entre MLB y la Asociación de Peloteros (MLBPA) vence el 1 de diciembre de 2026, y se espera que los dueños impongan un cierre patronal (lockout) de inmediato. Sin embargo, el verdadero punto de quiebre llegaría a finales de febrero o principios de marzo de 2027 el momento en que la posibilidad de posponer el Día Inaugural se vuelve real.
MLB ya puso una cifra sobre la mesa: un tope de $245.3 millones para 2027, calculado sobre la nómina de impuesto de lujo (que incluye $20.1 millones en beneficios y el fondo de bonos de pre-arbitraje), junto a un piso mínimo de $171.2 millones que obligaría a los equipos más "tacaños" a gastar más. El problema para los Dodgers de Los Ángeles, el equipo bicampeón de Serie Mundial, es que su nómina actual ronda los $415.2 millones casi $170 millones por encima del tope propuesto.
Ahí está la raíz del conflicto: mientras equipos como los Dodgers, los Yankees y los Mets gastan sin freno (los Mets lideran MLB esta temporada con más de $328 millones en nómina, según Spotrac), franquicias como los Guardians de Cleveland, los Marlins de Miami y los Piratas de Pittsburgh apenas superan los $75 millones. Para los dueños, eso es un problema de competitividad. Para el sindicato, es exactamente el argumento que los billonarios usan para limitar el bolsillo de los jugadores sin tocar sus propias ganancias.
Bruce Meyer, el nuevo director ejecutivo de la MLBPA, no se guardó nada al responder a la propuesta: los dueños billonarios, dijo, no buscan limitar sus propias ganancias ni el valor de sus franquicias solo el salario de los peloteros.
La tensión ya se sintió en el Juego de Estrellas. Paul Skenes, as de los Piratas y miembro del comité negociador de ocho jugadores, reconoció públicamente que ambos bandos tienen una línea que no van a cruzar, aunque eso signifique perder juegos o una temporada completa. Junto a él, nombres como Juan Soto, Bryce Harper y Mike Trout también se han pronunciado en contra del tope, conscientes de que un límite de gasto afectaría directamente los contratos multimillonarios que definen sus carreras.
¿Habrá pelota completa en el 2027? Por ahora, ambos bandos insisten en que hay tiempo para negociar. Pero la historia reciente del béisbol y las palabras de quienes están dentro del cuarto sugieren que esta pelea podría llegar hasta el límite. La pregunta que queda flotando entre los fanáticos: ¿está el béisbol dispuesto a repetir el error de 1994?









