Falleció Eric Bauza, el actor que dio vida a algunos personajes animados, a los 46 años
El actor canadiense murió el domingo 25 de octubre. Su familia anunció el fallecimiento y el médico forense del condado de Los Ángeles determinó la causa.

Monica Schipper / Fotógrafo de plantilla / WireImage via Getty Images.
El actor de doblaje canadiense Eric Bauza, conocido por dar voz a varios de los personajes más populares de la animación, falleció el domingo 25 de octubre de 2026 a los 46 años.
La noticia fue anunciada por su familia mediante un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, en el que informó que el intérprete había fallecido de manera repentina y adelantó que compartiría más detalles posteriormente.
Según la oficina del médico forense del condado de Los Ángeles, Bauza murió a causa de una enfermedad cardiovascular hipertensiva. La muerte fue clasificada como natural.
La voz detrás de Bugs Bunny y otros personajes clásicos
Bauza se convirtió en una de las voces asociadas a la etapa moderna de Looney Tunes. Entre los personajes que interpretó figuran Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky Pig, Piolín, Elmer Gruñón y el gallo Claudio.
Su trabajo contribuyó a mantener vigentes estos personajes para nuevas generaciones de espectadores, tanto en producciones televisivas como en películas animadas.
También participó en otros proyectos, entre ellos Muppet Babies, Las aventuras del gato con botas y Avatar: The Last Airbender. La agencia Associated Press informó que su carrera acumuló más de 400 créditos relacionados con la actuación de voz.
Una carrera reconocida en la animación
Antes de consolidarse como actor de voz, Bauza trabajó en áreas de producción y animación. Su trayectoria incluyó colaboraciones con distintas franquicias y personajes, además de su participación en proyectos de Looney Tunes como Space Jam: A New Legacy y Coyote vs. Acme.
Su trabajo fue reconocido con tres premios Children's & Family Emmy, distinciones relacionadas con producciones dirigidas al público infantil y familiar.
La noticia de su muerte representa una pérdida para el mundo del doblaje y la animación, un oficio en el que las voces ayudan a construir personajes que permanecen en la memoria del público durante décadas.









