Gal Gadot: ¿del amor al odio?
Su apoyo a Israel alimentó llamados al boicot; sus actuaciones, memes. Entre ambos frentes queda una pregunta incómoda: ¿Hollywood confundió el éxito de Wonder Woman con una aprobación permanente de su protagonista?

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Una heroína no garantiza inmunidad
Hollywood encontró a su Wonder Woman. Una parte de internet encontró después un remate: «Kal-El, no». Entre la heroína y el meme está la historia de una estrella cuyas actuaciones, posiciones políticas y repetición en grandes proyectos se han convertido en asuntos de debate.
La industria sabe convertir una buena elección de reparto en una estrategia comercial. Lo que no puede garantizar es que el público quiera renovar el entusiasmo con cada contrato.

Ese contraste sirve para examinar la trayectoria de Gal Gadot. En su caso confluyen una interpretación muy celebrada, proyectos posteriores de recepción desigual y controversias ajenas al cine. Pero afirmar que antes todos la adoraban y ahora nadie la soporta convertiría una pregunta interesante en una conclusión imposible de demostrar con los datos disponibles.
Primero, sí hubo una actuación celebrada
La idea de que Gadot siempre triunfó a pesar de actuar mal necesita una corrección. Wonder Woman (2017) conserva un 93% de críticas positivas en Rotten Tomatoes y su consenso destaca expresamente el carisma de su protagonista. Aquella recepción incluía reconocimiento a su interpretación, no solo al personaje. Rotten Tomatoes
La película también tuvo un peso cultural y comercial que ayudó a convertirla en estrella. El balance de Vanity Fair sobre 2017 destacó la importancia de una gran producción de superhéroes liderada por una mujer y dirigida por Patty Jenkins. Vanity Fair
La lectura editorial es que el entusiasmo reunía varios elementos: carisma, personaje, representación y una película que conectó. Reducirlo a que el público “le perdonaba” su actuación elimina precisamente lo que habría que explicar.
Después, las películas dejaron resultados desiguales
El éxito de una identidad cinematográfica tampoco asegura que todos los personajes posteriores funcionen. Red Notice registra un 36% de críticas positivas; Heart of Stone, un 31%. En esta última, el consenso incluso reconoce a Gadot como una figura entretenida del cine de acción mientras cuestiona el guion y los personajes. Las críticas a una película no son automáticamente un diagnóstico sobre toda la capacidad de su protagonista. Red Notice, Heart of Stone
Hay, además, un dato incómodo para una historia de rechazo absoluto: Netflix contabiliza 230,9 millones de visualizaciones de Red Notice durante sus primeros 91 días. Una producción puede decepcionar a críticos y atraer muchísimo consumo. Tampoco podemos adjudicar esa audiencia exclusivamente a Gadot: compartía cartel con Dwayne Johnson y Ryan Reynolds. Netflix
La crítica escribe una reseña. El espectador aprieta “reproducir”. No siempre están votando por lo mismo.
Hollywood la puso hasta en la sopa. ¿Todos habían pedido otro plato?
Después de Wonder Woman llegaron apuestas como Red Notice, Heart of Stone y Snow White. Ese recorrido permite plantear una crítica a la industria: ¿estaba encontrando personajes adecuados para Gadot o intentando repetir el rendimiento de una imagen reconocible? Es una interpretación editorial de su trayectoria, no una explicación confirmada de las decisiones de casting.
Para quienes cuestionan sus actuaciones, esa continuidad puede sentirse como una estrella que el estudio insiste en vender. Hollywood anuncia otra gran apuesta; el espectador escéptico se pregunta si también viene incluido un personaje distinto.
Pero la objeción tiene que enfrentarse al dato de audiencia de Red Notice. Una película muy vista puede justificar comercialmente nuevas oportunidades incluso cuando no convence a la crítica. El problema no es misterioso: prestigio interpretativo, popularidad y rentabilidad son cosas diferentes.
«Kal-El, no»: cuando una frase se convierte en expediente
La manera en que Gadot pronuncia «Kal-El, no» en Justice League se convirtió en material de memes. FandomWire documentó el fenómeno en octubre de 2024; también hay publicaciones humorísticas que usan la escena para burlarse de su interpretación. No es una reacción inventada para este artículo. FandomWire, ejemplo en Reddit
La escena debía transmitir urgencia ante Superman. Terminó teniendo una segunda vida como prueba favorita de sus detractores. Hay actores a quienes una frase les consigue una nominación; a otros les consigue un audio que internet se niega a jubilar.
Una secuencia no basta para evaluar toda una carrera. Sí sirve para explicar cómo funciona la reputación digital: el fragmento circula, la burla se repite y el público puede llegar a la siguiente película con el juicio ya preparado. Esa última relación es una lectura editorial, no una causalidad medida.
«Imagine»: cuando la cercanía sonó a desconexión
En marzo de 2020, Gadot reunió a celebridades para interpretar Imagine durante el inicio de la pandemia. El gesto recibió críticas por transmitir desconexión entre la situación de los famosos y la de personas enfrentadas a enfermedad e incertidumbre económica. En 2022, ella reconoció que el video había sido de mal gusto y que el momento no era adecuado, aunque defendió sus intenciones. ITV News
La intención era acompañar. La recepción fue, para muchos, la de una serenata que nadie había solicitado. Es un episodio documentado de desgaste de imagen; no prueba que por sí solo provocara una caída sostenida de popularidad.
El rechazo político tiene nombre: apoyo a Israel y acusaciones de sionismo
Su apoyo público a Israel y sus intervenciones tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 añadieron una dimensión política. En una entrevista con Variety, Gadot explicó su posición como una obligación de hablar por los rehenes y describió su relación personal y familiar con Israel. Variety
El rechazo fue más allá de comentarios en redes. Su ceremonia del Paseo de la Fama reunió manifestantes propalestinos y proisraelíes en marzo de 2025. Meses después, hubo peticiones para excluirla del Festival de Venecia; Reuters también recogió la defensa del director Julian Schnabel frente a esos llamados. The Guardian, Reuters
Hablar solamente de “controversia” se queda corto para describir a quienes piden explícitamente no consumir sus películas. The Australian Jewish News recogió llamados al boicot de Snow White en los que usuarios la calificaban de “sionista”. El rechazo político existe y, para esos participantes, es una razón declarada para no verla. Eso no permite medir cuántas entradas dejaron de venderse. The Australian Jewish News
Tampoco se trata únicamente de una reacción a su nacionalidad: hay posiciones públicas concretas que sus críticos rechazan. Hey Alma repasó, entre otros antecedentes, sus mensajes de apoyo a soldados israelíes en 2014 y su defensa pública de Israel después del 7 de octubre de 2023. Hey Alma
La pregunta editorial es incómoda: ¿qué ocurre cuando una actriz convertida en emblema de heroísmo adopta posiciones que parte del público considera incompatibles con esa imagen? En Gadot, esa tensión ayuda a interpretar la conversación alrededor de su figura. No convierte en hechos todas las acusaciones de sus detractores ni hace equivalentes una crítica política y un ataque por origen o religión.
Snow White: un fracaso con más de una explicación
Snow White (2025), en la que Gadot interpretó a la Reina Malvada, recaudó alrededor de $205 millones en todo el mundo frente a un presupuesto de producción reportado de unos $270 millones. La comparación ilustra su mal desempeño, aunque no equivale a calcular una pérdida exacta: la taquilla se reparte con los cines y existen otros gastos e ingresos. The National
Su interpretación también recibió objeciones específicas. La crítica de The New Yorker cuestionó la fuerza que aportaba a la villana, mientras valoró más favorablemente a Rachel Zegler. The New Yorker
Pero el proyecto ya arrastraba controversias sobre el reparto, la adaptación y los personajes digitales, además de la confrontación política. Esa multiplicidad estaba documentada antes del estreno. Reuters
Gadot vinculó su recepción con las presiones alrededor de Israel; posteriormente aclaró que el fracaso no se debía exclusivamente a factores externos. Omitir esa rectificación dejaría incompleta su posición. Entertainment Weekly
La Reina Malvada podrá ser responsable de la manzana. La contabilidad de Disney requiere más sospechosos.
Su estreno más reciente exige otra distinción
A la fecha de esta revisión, el estreno más reciente identificado es The Runner, lanzado en Prime Video el 2 de septiembre de 2026. Rotten Tomatoes registra un 10% de críticas positivas sobre 50 reseñas. Es evidencia de una recepción crítica muy desfavorable, no de un fracaso financiero: no se localizaron datos públicos suficientes de costos e ingresos para sostener esa segunda afirmación. Rotten Tomatoes
Por eso, si se habla de su película reciente “que fracasó”, hay que especificar el criterio: Snow White tuvo un mal resultado en taquilla; The Runner enfrenta un mal balance crítico. No son medidas equivalentes.
¿Del amor al odio o de la admiración a la polarización?
La tesis de este editorial es que varios rechazos han terminado compartiendo protagonista. Unos cuestionan sus posiciones sobre Israel. Otros se burlan de su actuación. Y desde la lectura de la sobreexposición, la continuidad de grandes papeles resulta irritante para quienes nunca quedaron convencidos. Esos motivos pueden coincidir en una misma persona, pero no debemos tratarlos como una sola opinión ni asignarles un tamaño que no hemos medido.
Su problema de imagen puede resumirse así: el éxito de Wonder Woman dejó de ser una respuesta suficiente para todas las preguntas sobre Gal Gadot. El personaje tenía un lazo de la verdad; la industria sigue teniendo que explicar sus apuestas con películas.
No se dispone aquí de una serie representativa de encuestas o de un análisis sistemático de redes que mida una caída global de popularidad. Los comentarios más visibles sirven para identificar temas de conversación, pero no para contar lo que piensa todo el público.
Gal Gadot sigue siendo una figura sobre la que se discuten simultáneamente actuación, fama y política. La pregunta interesante es qué estamos evaluando cada vez: a la intérprete, a la película o a la persona que creemos conocer por haberla visto salvar el mundo.










