⚠️ Imágenes sensibles. La controversia por el caso de Wilber Garcés Pérez da un giro alarmante.
La abogada Kate Lincoln-Goldfinch aseguró que su cliente fue trasladado desde el hospital hacia un centro de detención en Pearsall sin recibir el tratamiento adecuado tras el tiroteo con ICE.
Las controversias legales y humanitarias en torno al caso de Wilber Garcés Pérez continúan intensificándose. Además de las incógnitas sobre el operativo en el que un agente de ICE le disparó el pasado 20 de septiembre en Austin, la representación legal del venezolano denunció graves irregularidades en su atención médica.
La abogada de Garcés Pérez, Kate Lincoln-Goldfinch, reveló que su cliente fue trasladado desde el hospital directamente a un centro de detención federal ubicado en Pearsall, Texas, con la bala todavía alojada en su cuerpo y sin haber recibido la medicación adecuada para controlar el dolor derivado de sus heridas.
Esta acusación contradice de forma directa el pronunciamiento emitido por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). En un comunicado difundido el domingo, las autoridades federales aseguraron que el joven de 28 años se encontraba en condición estable y bajo custodia federal, afirmando que recibía atención continua. Sin embargo, este reporte oficial fue duramente refutado por la defensa, que pone bajo la lupa las condiciones del recluso en el centro de detención.
Las grabaciones y los testimonios difundidos hasta el momento muestran únicamente los eventos posteriores al uso del arma de fuego, mientras las autoridades locales y federales continúan revisando los protocolos de actuación y la cronología del incidente.









