Ingeniero advierte sobre riesgos estructurales en edificios antiguos de Puerto Rico
El ingeniero Félix Rivera explicó por qué la antigüedad, los materiales utilizados y los códigos de construcción pueden influir en la seguridad de una estructura ante un terremoto.
¿Puede la antigüedad de un edificio representar un riesgo para quienes viven en él? Esta fue una de las interrogantes discutidas en Directo y Sin Filtro, donde el ingeniero estructural Félix Rivera abordó las vulnerabilidades que pueden presentar algunas construcciones en Puerto Rico.
El especialista explicó que la seguridad de una estructura depende de diversos factores, entre ellos el momento en que fue construida, los materiales utilizados, los métodos de construcción y el cumplimiento de los reglamentos aplicables.
La discusión cobra importancia debido a que Puerto Rico se encuentra en una región de actividad sísmica, donde los edificios deben estar preparados para resistir movimientos del terreno.
¿Por qué el año 1987 es importante?
Durante su intervención, Rivera identificó 1987 como un punto de referencia en la evolución de los criterios de diseño estructural en Puerto Rico.
El ingeniero explicó que, a partir de ese período, comenzaron a incorporarse nuevas consideraciones de resistencia sísmica en los códigos utilizados para diseñar edificaciones.
La revisión respondió a la necesidad de fortalecer la capacidad de las estructuras para enfrentar fenómenos naturales que pueden comprometer su estabilidad.
Esto significa que los edificios construidos en distintas épocas podrían presentar diferencias importantes en sus características de diseño y resistencia.
No obstante, Rivera no afirmó que todas las estructuras anteriores a 1987 sean inseguras, sino que su antigüedad constituye un elemento relevante al momento de evaluar posibles vulnerabilidades.
Los materiales y la construcción también importan
El especialista recordó que el año de construcción no es el único elemento que debe considerarse.
La calidad de los materiales, los procedimientos utilizados y el cumplimiento de las normas vigentes durante la construcción también pueden influir en el comportamiento de un edificio.
Asimismo, una estructura puede experimentar deterioro a lo largo de los años, especialmente cuando no recibe el mantenimiento apropiado.
Entre las situaciones que pueden requerir atención se encuentran los daños acumulados, la exposición a condiciones ambientales y las alteraciones realizadas posteriormente a la construcción original.
Por esta razón, la apariencia exterior de un edificio no necesariamente permite determinar su condición estructural.
Puerto Rico y el riesgo de terremotos
El tema resulta especialmente relevante luego de la secuencia sísmica registrada en el suroeste de Puerto Rico, que provocó daños en distintas estructuras y aumentó la preocupación sobre la seguridad de las edificaciones.
Los efectos del huracán María también contribuyeron a visibilizar problemas relacionados con mantenimiento, deterioro y vulnerabilidad en diferentes propiedades.
Estos acontecimientos han impulsado nuevas conversaciones sobre la necesidad de evaluar las condiciones de los edificios existentes y fortalecer las prácticas de prevención.
¿Qué pueden hacer los residentes?
Conocer la antigüedad de una estructura, identificar si ha recibido evaluaciones profesionales y mantenerse informado sobre su historial de mantenimiento son medidas que pueden ayudar a reconocer posibles necesidades de inspección.
La determinación de si un edificio presenta riesgos estructurales requiere una evaluación realizada por profesionales cualificados.
El mensaje principal de Rivera fue que las edificaciones de Puerto Rico no pueden analizarse como si todas hubieran sido construidas bajo las mismas condiciones.
La seguridad depende tanto del diseño original como del estado actual de cada estructura y de las medidas adoptadas para su conservación.










