Le dijeron que no iba a poder batear en MLB... y Murakami les está partiendo la boca con el bate
El japonés que en Nippon le decían "Murakami-sama" está confirmando en Chicago por qué ese apodo no era exageración
Cuando Munetaka Murakami firmó con los White Sox este pasado offseason por dos años y $34 millones, la pregunta en todos los departamentos de scouting era la misma: ¿va a poder ese swing gigantesco, que en Japón le producía tanto poder, sobrevivir el pitcheo de las Grandes Ligas? El escepticismo era real. Murakami tenía fama de ponchador en NPB, y la historia de sluggers japoneses que llegan a MLB con esa etiqueta no siempre termina bien.
Pues los números están hablando por sí solos, y lo que dicen es que se equivocaron.
En su temporada de novato con Chicago, Murakami tiene línea de .244/.382/.593 con 24 jonrones y 51 remolcadas en apenas 262 turnos al bate eso a pesar de haber perdido cerca de cinco semanas por una lesión en el jamón (hamstring strain) que sufrió a finales de mayo. Su OPS de .935 lo pone entre los novatos más productivos de toda la Liga Americana, y ya fue seleccionado tanto para el Juego de Estrellas como reserva como para el Home Run Derby de este año algo que solo Shohei Ohtani había logrado antes entre peloteros nacidos en Japón.
Pero lo que tiene a la fanaticada del "Medias Blancas" bien entusiasmada ahora mismo no es solo la temporada completa es lo que está haciendo en las últimas dos semanas desde que regresó de la lesión. En sus últimos 7 juegos, Murakami está bateando .357 con 4 jonrones, 9 empujadas y OPS de .821, mostrando que no perdió ni un tranquito de timing pese al tiempo fuera de acción. En sus últimos 15 partidos acumula .278 con otros 4 cuadrangulares, y en el último mes ha remolcado 22 carreras números de un bateador que está en modo destructor.

La narrativa alrededor de Murakami siempre fue la misma en Japón: en la Yakult Swallows fue Triple Corona en 2022, dos veces MVP de la Liga Central y ganó el apodo "Murakami-sama" porque sus hazañas al bate parecían cosa de otro mundo literalmente "sama" es un título reverencial, como decirle "dios" del bate. Con 246 jonrones en su carrera en NPB antes de cruzar el charco, las expectativas de poder siempre estuvieron ahí. La duda nunca fue el poder era si ese poder iba a sobrevivir la velocidad y el movimiento de los brazos de MLB.
Con casi 60 partidos ya jugados en las Mayores, la respuesta empieza a sonar clara: sí sobrevivió, y de paso está reescribiendo lo que los White Sox pueden esperar de su lineup en los próximos años.
¿Hasta dónde puede llegar Murakami en su año de novato? Con la segunda mitad de temporada por delante y su swing ya "afinado" tras el regreso de lesión, la conversación en Chicago está cambiando de "¿va a poder batear en MLB?" a "¿estamos viendo al próximo gran nombre del béisbol japonés en las Mayores?"









