Más de 33 mil estudiantes dejaron la escuela pública en seis años
La investigación de José Caraballo-Cueto analizó datos del sistema público de Puerto Rico entre 2015 y 2021.

Una investigación realizada por el catedrático José Caraballo-Cueto, de la Escuela Graduada de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, reveló que la pobreza es el principal factor que aumenta el riesgo de deserción escolar entre estudiantes con discapacidades específicas de aprendizaje.
Los hallazgos fueron publicados en la revista científica “Journal of Disability Policy Studies", en el artículo titulado “Is There a Mediating Factor Between Specific Learning Disabilities and School Dropouts?”
El estudio analizó la relación entre discapacidad, pobreza y abandono escolar mediante datos individuales del sistema de educación pública de Puerto Rico recopilados entre 2015 y 2021.
La investigación utilizó modelos de regresión logística de panel con efectos aleatorios sobre más de 2.4 millones de observaciones estudiantiles.
Entre los principales hallazgos, el estudio plantea que tener una discapacidad específica de aprendizaje, por sí sola, no aumenta significativamente la probabilidad de abandonar la escuela.
Sin embargo, cuando esa condición coincide con la pobreza, el riesgo de deserción aumenta de forma considerable, convirtiéndose en el factor de mayor peso dentro del modelo estadístico.
El catedrático sostuvo que, para reducir la deserción escolar, las políticas públicas deben atender simultáneamente la desigualdad económica y fortalecer los apoyos educativos para estos estudiantes.
La investigación también encontró que el huracán María y las deficiencias en la respuesta institucional aumentaron en un 85% la probabilidad de abandono escolar durante el año académico posterior al desastre.
Además, identificó que los varones presentan un riesgo 18% mayor de desertar y que cada año adicional de edad aumenta esa probabilidad en un 21%, lo que confirma que los adolescentes constituyen el grupo más vulnerable.
Durante el período analizado, 33,704 estudiantes abandonaron el sistema público de enseñanza, una cifra equivalente a la matrícula de aproximadamente 95 escuelas de tamaño promedio.









