Más de 6 de cada 10 niños consumen cafeína... y muchos padres ni siquiera lo saben
Un nuevo informe del CDC revela que la cafeína está presente en alimentos y bebidas que muchos menores consumen diariamente, aumentando el riesgo de problemas de salud.
Muchos padres piensan que la cafeína comienza con una taza de café. Sin embargo, un nuevo informe del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) demuestra que la realidad es muy distinta.
El estudio encontró que 62.6 % de los niños y adolescentes consume cafeína en un día cualquiera, y que la cantidad aumenta conforme los menores crecen.
En los niños más pequeños, las principales fuentes de cafeína no son el café ni las bebidas energéticas. Según el informe, los productos dulces de panadería ocupan el primer lugar, seguidos por la leche saborizada, los dulces y los refrescos.
En cambio, entre los adolescentes, las bebidas gaseosas son la fuente más común de cafeína, seguidas por el té y el café.
Los especialistas advierten que el consumo excesivo de cafeína puede afectar el sueño, provocar deshidratación y aumentar la ansiedad. En dosis elevadas, incluso puede desencadenar ataques de pánico o convulsiones.
La Academia Americana de Pediatría recomienda que los menores de 12 años no consuman cafeína. Para los mayores de esa edad, el límite sugerido es de 100 miligramos al día, aproximadamente el equivalente a una taza de café.
Otro motivo de preocupación son las bebidas energéticas, que suelen contener cantidades mucho mayores de cafeína y altos niveles de azúcar.
De acuerdo con los médicos, en los últimos años las salas de emergencia y los centros de control de intoxicaciones han registrado un aumento en los casos de menores que presentan problemas relacionados con el exceso de cafeína.
Los expertos recomiendan a los padres leer cuidadosamente las etiquetas de los productos y evitar que los niños consuman bebidas energéticas.









