Mbappé enfrentó a una senadora tras ataques racistas: “No representa a Paraguay”
La controversia estalló después de la eliminación de Paraguay ante Francia en el Mundial, cuando la senadora Celeste Amarilla publicó mensajes racistas contra el capitán francés en X.

[]La eliminación de Paraguay ante Francia en los octavos de final del Mundial 2026 no solo dejó una herida deportiva. También abrió una fuerte controversia internacional luego de que la senadora paraguaya Celeste Amarilla publicara en X una serie de comentarios racistas contra Kylian Mbappé, capitán de la selección francesa.
El partido se jugó el sábado 4 de julio en Filadelfia, donde Francia venció 1-0 a Paraguay y avanzó a los cuartos de final con un penal convertido por Mbappé, según reportó Reuters.
Tras el encuentro, Amarilla, senadora del Partido Liberal Radical Auténtico de Paraguay, publicó mensajes en los que atacó el origen, la identidad, la educación y la apariencia del futbolista. The Associated Press reportó que los comentarios fueron de carácter racista y que Mbappé los condenó públicamente el lunes.

La respuesta del delantero francés fue directa. Mbappé calificó a Amarilla como una mujer “indigna” de su cargo y afirmó que ella no representa a Paraguay, país al que reconoció por la pasión y el esfuerzo mostrado durante el torneo.
El mensaje del futbolista también puso el foco en un punto clave: cuando una persona con poder político utiliza expresiones racistas, el daño va más allá de una publicación en redes. Se trata de funcionarios que ocupan cargos públicos, participan en decisiones del Estado y representan instituciones que impactan a toda la ciudadanía, incluyendo a las poblaciones negras y racializadas.
La Federación Francesa de Fútbol rechazó los comentarios de Amarilla, los calificó como “inaceptables” y anunció acciones judiciales. ESPN reportó que la federación señaló que acudiría a la vía legal por las expresiones racistas contra el capitán francés.
El caso también escaló a nivel diplomático. El gobierno de Paraguay emitió un comunicado en el que condenó las declaraciones de la senadora y aseguró que no representan ni la posición oficial del país ni al pueblo paraguayo.
Además, The Guardian reportó que fiscales en Francia abrieron una investigación tras la denuncia presentada por la Federación Francesa de Fútbol ante la unidad nacional contra el odio en línea. Las autoridades francesas evalúan posibles cargos relacionados con insulto público agravado o incitación al odio.
La polémica también provocó reacción política en Francia. El presidente Emmanuel Macron expresó apoyo a Mbappé y vinculó su respuesta con la defensa de la dignidad y el rechazo al racismo. La ministra francesa de Deportes, Marina Ferrari, también condenó públicamente los ataques contra el jugador.
En Paraguay, medios locales como ABC Color reportaron que el Senado francés envió una comunicación al presidente de la Cámara de Senadores paraguaya, Basilio “Bachi” Núñez, para expresar su conmoción por los insultos racistas de Amarilla y pedir una reafirmación institucional contra la discriminación.
La senadora, por su parte, publicó posteriormente una carta abierta en francés y español dirigida a Mbappé. Según AP, Amarilla dijo que su problema era con el jugador y no con Francia, reconoció haberlo maltratado con insultos, pero también exigió una disculpa del futbolista y amenazó con acciones legales si no se retractaba.
Más allá del resultado deportivo, el episodio reabrió una conversación urgente: el racismo en el fútbol no solo aparece en gradas, cánticos o redes sociales anónimas. También puede venir desde voces institucionales, con plataformas políticas y poder de decisión.
En este caso, Mbappé no solo respondió por él. Su mensaje también defendió la imagen de una selección paraguaya que, pese a quedar eliminada, había logrado una campaña histórica. Para el jugador, los comentarios de Amarilla terminaron desviando la conversación del esfuerzo de los futbolistas hacia una polémica marcada por el odio racial.








