MISMOS jonrones, más peligro: la transformación silenciosa de Junior Caminero que tiene loco a MLB
El tercera base dominicano igualó su cifra de cuadrangulares del año pasado, pero los números que de verdad importan cuentan una historia distinta
Junior Caminero dejó de ser solo el pelotero que le da durísimo a la bola. Ahora también sabe cuándo no tirarle.
A través de 114 juegos en la temporada 2026, el tercera base dominicano de los Tampa Bay Rays presenta 33 jonrones, 18 dobles, 71 empujadas y un promedio de .284/.373/.559, para un OPS de .932 y un wRC+ de 155. En ese mismo punto de la temporada pasada, Caminero tenía la misma cantidad de jonrones —33— pero con números notablemente distintos: .262/.301/.529, un OPS de .831 y un wRC+ de 124.

La cifra que más salta es la de bases por bolas. Caminero pasó de caminar apenas un 5.4% de las veces en 2025 a un 12.2% en 2026, más del doble. Al mismo tiempo, su porcentaje de ponches bajó de 20.4% a 18.3%. Traducido al lenguaje de cualquier fanático: el dominicano está siendo más selectivo, viendo mejor la bola y dejando que los lanzadores paguen por no entrarle a la zona.
Ese salto en disciplina de plato es justo lo que analistas y prensa deportiva de Estados Unidos han estado destacando durante toda la temporada 2026, incluyendo comparaciones con nombres como Mike Trout y Ted Williams por la velocidad con la que Caminero ha llegado a hitos de poder antes de cumplir 23 años. El dominicano llegó este año a su segunda selección consecutiva al Juego de Estrellas, luego de una temporada 2025 en la que conectó 45 jonrones y remolcó 110 carreras, su año de consagración en las Grandes Ligas.
Lo interesante es que, con la misma cantidad de cuadrangulares que en 2025, Caminero ha producido casi 100 puntos más de OPS y 31 puntos más de wRC+, una métrica que mide la producción ofensiva ajustada al contexto de la liga. En otras palabras: está haciendo más daño con menos swings agresivos, algo que en el mundo de la sabermetría se considera señal de un jugador que está madurando hacia una carrera de largo plazo, no solo un año explosivo.
Para la comunidad dominicana que sigue de cerca el béisbol de Grandes Ligas, Caminero se ha convertido en una de las historias más seguidas de la temporada: un pelotero de 22 años, ex prospecto número uno del deporte, que está demostrando que el poder bruto se puede complementar con paciencia y visión de bateo, la combinación que separa a las estrellas de una temporada de las leyendas de una carrera.
La pregunta que ya empieza a circular entre analistas: si Caminero sigue mejorando su ojo de bateo al ritmo actual, ¿cuál es su techo real?









