“No sufren y no les importa”: lo que dijo Cristiano Ronaldo sobre las nuevas generaciones
En 2022, en una entrevista con Piers Morgan, el astro portugués dijo que los jóvenes futbolistas lo tienen todo más fácil. Años después, habló del hambre como la clave que decidirá si su hijo llega al profesionalismo

Créditos: Abdullah Ahmed/Getty Images
Una frase de Cristiano Ronaldo vuelve a dar vueltas por las redes, y despierta el mismo debate de siempre: ¿las nuevas generaciones tienen el mismo hambre de éxito?
La frase nació en noviembre de 2022, en la entrevista del delantero portugués con Piers Morgan, cuando tenía 37 años. Allí criticó el compromiso de los jóvenes futbolistas: “Creo que lo tienen más fácil, todo es fácil, no sufren, y no les importa”, dijo. Aclaró que no hablaba solo de unos pocos jugadores del Manchester United, sino de todos los equipos y ligas del mundo, y que “los jóvenes no son iguales a los de mi generación”. También matizó: “No se les puede culpar, porque es parte de la vida y de la nueva generación, de las nuevas tecnologías que los distraen”. Según Goal, incluso mencionó que su hijo, de 12 años entonces, tiene una mentalidad distinta a la suya.
El tema volvió con su hijo mayor, Cristiano Jr., hoy de 16 años, quien pasó por las divisiones inferiores de Real Madrid, Juventus y Manchester United antes de unirse a la academia del Al Nassr. En 2024, en un documental de Netflix sobre la liga saudí, Ronaldo lo describió como “un buen chico”, más alto y fuerte de lo que él era a su edad. Cuando su agente, Ricardo Regufe, comentó “veremos si tiene tanta hambre”, Ronaldo respondió: “El hambre es lo más difícil”. Después, el joven fue convocado por primera vez a la selección sub-15 de Portugal, y su padre reaccionó con un mensaje: “Orgulloso de ti, hijo”.
El mensaje de fondo, que repite Ronaldo desde hace años, es que el talento no basta: hacen falta trabajo y sacrificio. Hoy, a los 41, él sigue siendo la prueba de su propia teoría, con una rutina que muchos describen como obsesiva y una carrera que no da señales de detenerse.
La frase divide opiniones: para unos, es sentido común de alguien que sacrificó todo; para otros, una mirada nostálgica y poco justa con los jóvenes. La pregunta queda abierta: ¿se puede enseñar el hambre?









