¿Provocación o mal gusto? Trae Young la volvió a hacer con los fanáticos de los Knicks
El armador de los Wizards no se cansa de picar a la fanaticada de Nueva York, y esta vez lo hizo en pleno Fanatics Fest, frente a las cámaras y con una camisa de Jalen Brunson de por medio.
Trae Young no necesita estar en cancha para meterse en la cabeza de los fanáticos de los Knicks. Durante su visita al Fanatics Fest 2026 en el Javits Center de Nueva York, el armador de los Washington Wizards protagonizó un momento que ya corre como pólvora: rompió una camisa de Jalen Brunson, la nueva estrella y corazón de los Knicks campeones.
El gesto, capturado por los presentes y compartido en redes, no cayó nada bien entre los seguidores del equipo de Nueva York, que llevan años viendo a Young como el villano favorito de "el Garden". Y es que esto no es nada nuevo entre ambas partes.
La rivalidad viene de lejos. Todo se remonta al 2021, cuando Young lideró a los entonces Atlanta Hawks a eliminar a los Knicks en primera ronda de playoffs, y hasta se dio el lujo de hacerle una reverencia burlona a la fanaticada en pleno Madison Square Garden. Desde ese momento, se convirtió, en sus propias palabras y las de la prensa deportiva, en "Public Enemy No. 1" para los seguidores neoyorquinos, según reseñó Bleacher Report.
La cosa no paró ahí. En noviembre de 2024, tras otra victoria de los Hawks sobre los Knicks, Young les dijo a los fanáticos que se fueran "pa' la casa". Un mes después, sopló unos dados imaginarios y los "tiró" sobre el logo de los Knicks en pleno Madison Square Garden durante la Copa NBA. Ahora, ya como jugador de los Wizards tras el cambio de enero pasado, Young sigue encontrando maneras de mantener viva esa tensión, según documentó Bleacher Report.
Este nuevo episodio con la camisa de Brunson llega justo cuando los Knicks vienen de coronarse campeones de la NBA en 2026, con Brunson como una de las piezas claves de ese título. Eso hace que el gesto duela más para la fanaticada: no es cualquier camisa, es la del MVP de sus Finales.
¿Por qué esto genera tanta conversación? Porque mezcla dos ingredientes que nunca fallan en deportes: rivalidad genuina y un villano que sabe jugar su papel. Young entiende que entre más lo odien en Nueva York, más relevante se mantiene en la conversación, y los Knicks, como campeones defensores, son ahora mismo el centro del universo NBA.










