¿Pueden reconstruir por dónde te mueves? PIP busca frenar vigilancia masiva
El PC 1421 propone prohibir sistemas automatizados capaces de monitorear continuamente a ciudadanos y vehículos, mientras crece el debate sobre privacidad y seguridad pública.
¿Hasta dónde puede llegar la tecnología utilizada para combatir el crimen sin convertir la vida cotidiana de los ciudadanos en un historial de movimientos?
La representante del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Adriana Gutiérrez Colón, llevó esa preocupación al terreno legislativo al explicar en Problematizando el alcance del Proyecto de la Cámara 1421, que busca crear la “Ley para la Protección Contra Sistemas de Vigilancia Masiva”.
La propuesta pretende prohibir que agencias, municipios, corporaciones públicas, contratistas y entidades privadas compren, operen, accedan o contraten sistemas destinados a realizar vigilancia automatizada, continua y masiva. Incluye tecnologías como lectores automáticos de tablillas, reconocimiento facial y determinadas herramientas biométricas cuando se utilicen para identificar, monitorear o registrar personas de forma continua.
Gutiérrez hizo una distinción importante: el proyecto no está dirigido contra una cámara tradicional utilizada con un propósito específico ni contra una investigación criminal concreta.
“Esto se trata de una nueva tecnología”, explicó, al advertir sobre sistemas capaces de acumular registros que potencialmente permitan reconstruir patrones de movimiento.
El propio proyecto también propone prohibir la vigilancia automatizada continua en carriles y vías públicas. Entre sus disposiciones más estrictas, establece que información privada recopilada en violación de la eventual ley tendría que eliminarse en un máximo de tres minutos y no podría utilizarse como evidencia en procedimientos judiciales o administrativos.
La controversia ya trascendió Puerto Rico. Florida ordenó recientemente retirar lectores automáticos de tablillas ubicados en derechos de vía de carreteras estatales, mientras el gobernador de Texas, Greg Abbott, paralizó fondos estatales destinados a cámaras Flock ante el creciente escrutinio sobre la tecnología.
También existen casos documentados de uso indebido. En Nueva York, una investigadora del alguacil del condado de Albany fue suspendida y acusada después de que una pesquisa determinara que habría utilizado sistemas Flock miles de veces para rastrear a una expareja y otras personas. En San José, California, otro agente fue despedido tras utilizar el sistema para localizar a una víctima de violencia doméstica para un familiar.
Eso no significa que todos los sistemas sean utilizados de esa manera. Autoridades policiales defienden estas herramientas por su capacidad para localizar vehículos robados, personas desaparecidas o sospechosos. El Departamento de Seguridad Pública de Puerto Rico todavía no ha fijado una posición formal sobre el PC 1421, pero ya adelantó que considera la tecnología fundamental para sus labores de seguridad.
Con posiciones encontradas entre seguridad y privacidad, el debate que abre Gutiérrez va más allá de si debe haber cámaras en las carreteras.
La pregunta es cuánto debe poder saber el Estado sobre los movimientos de una persona que nunca ha sido sospechosa de cometer un delito.









