“¿Quién es su estilista?”: las reacciones al look de Lamine Yamal en el Balón de Oro
El futbolista del Barcelona, de 19 años, llegó al London Palladium con un traje oscuro de Chanel y un gran broche de plumas con forma de flor, y ganó el Trofeo Kopa por tercera vez

Créditos: Karwai Tang/WireImage
Todos esperaban hablar de goles. Terminaron hablando de una flor.
Lamine Yamal, de 19 años, llegó el lunes 26 de octubre a la gala del Balón de Oro en el London Palladium, en Londres, con un traje oscuro de dos piezas de Chanel: pantalón holgado y chaqueta ligeramente corta, con solapas de seda y un único botón dorado. Hasta ahí, elegancia clásica. Pero en el lado izquierdo de la chaqueta llevaba un maxibroche de plumas con forma de flor, de un rosa claro cercano al melocotón o al coral, según el medio.
Según Minutouno y otros medios, es la misma pieza que el actor Pedro Pascal lució en los Óscar de 2026. Los medios coinciden en que el broche fue el gran protagonista de su look, y no todos coinciden en el color del traje: algunos hablan de negro y otros de azul marino.
Lamine fue acompañado por su pareja, la creadora de contenido y modelo Inés García, con un vestido negro hecho a medida por el diseñador Giuseppe Di Morabito, de hombros estructurados y guantes integrados. También asistieron su madre, Sheila Ebana, y su hermano. Antes de entrar, el futbolista se detuvo a firmar autógrafos.
La reacción en redes llegó pronto, sobre todo en X. Muchos comentarios giraron en torno al tamaño del accesorio y a la pregunta de quién es su estilista, y medios de moda lo incluyeron entre los mejor vestidos de la noche.
En lo deportivo, la noche tuvo otro resultado del que se esperaba. Harry Kane ganó el Balón de Oro por primera vez, a los 33 años, tras una temporada con el Bayern de Múnich, y Alexia Putellas conquistó su tercer Balón de Oro femenino. Lamine Yamal, por su parte, ganó el Trofeo Kopa al mejor jugador joven por tercera edición consecutiva.
Con 19 años, ya tiene claro cómo llamar la atención dentro y fuera de la cancha. Y deja una pregunta: ¿se volverá el maxibroche de plumas la nueva tendencia en el fútbol?








