Red Sox exploran cambios por Francisco Lindor rumbo al deadline
Boston habría conversado con Mets por Francisco Lindor y con Angels por Zach Neto, mientras el front office evalúa reforzar el mediojuego de bateo y la posición de shortstop antes de que cierre el mercado de cambios.

Cuando un equipo gana 10 de sus últimos partidos, algo cambia en la oficina. Y en el caso de los Boston Red Sox, ese "algo" parece ser la filosofía completa de cara al deadline de cambios.
Según fuentes del entorno de cambios de Grandes Ligas, Boston ha sostenido conversaciones con los Mets sobre Francisco Lindor y con los Angels sobre Zach Neto. Es importante ser claros: se trata de conversaciones exploratorias reportadas por fuentes cercanas al mercado, no de negociaciones confirmadas ni acuerdos en proceso.
Aun así, el mensaje es contundente Boston ya no está mirando el deadline como vendedor. Está mirando como comprador.
La racha reciente parece haber sido el catalizador. Un equipo que semanas atrás podía estar evaluando qué piezas mover para el futuro, ahora estaría priorizando un bate de poder para el corazón de la alineación y una posible mejora en el shortstop una posición donde tanto Lindor como Neto representarían upgrades de calibre All-Star, aunque con perfiles y costos completamente distintos.
¿Por qué importa esto? Porque Lindor no es cualquier nombre. Es un shortstop de élite, líder en el clubhouse de los Mets y una de las piezas más codiciadas si en algún momento llegara a estar realmente disponible. Neto, por su parte, representa una opción más joven y bajo control de contrato, algo que suele pesar en las negociaciones de deadline.
Y aquí es donde entra el nombre que tiene a la fanaticada bostoniana con el corazón en la mano: Marcelo Mayer. De acuerdo con lo reportado, es el prospecto que Boston estaría dispuesto a poner sobre la mesa en estas conversaciones. Mayer ha sido catalogado por años como una de las gemas del sistema de los Red Sox, por lo que su inclusión en cualquier plática de cambio aunque sea exploratoria es una señal de cuán en serio se está tomando Boston esta ventana de oportunidad.
El deadline de cambios siempre trae este tipo de rumores, pero pocas veces un equipo cambia de dirección tan visiblemente en cuestión de días. Si Boston efectivamente decide "vender el futuro para comprar el presente," el resto de la División Este de la Americana estará obligado a reaccionar.
Lo que sí es un hecho: el mercado se está moviendo, y los Red Sox están en la conversación de una forma en que no lo estaban hace apenas dos semanas. La pregunta ahora es si esas conversaciones se traducen en algo concreto o si se quedan, como tantas veces pasa en julio, en pura especulación de pasillo.









