Rosalía fue a comer... y el restaurante terminó en el centro de una ola de ataques en Argentina
El dueño de Olla 7 aseguró que, tras la visita de la cantante española, el local comenzó a recibir amenazas y calificaciones negativas de personas que, según denuncia, nunca estuvieron allí.

La visita de Rosalía a un restaurante de Buenos Aires terminó generando una polémica que nadie esperaba. Días después de que la artista española almorzara en Olla 7, un reconocido bodegón del barrio de Chacarita, el dueño del establecimiento denunció que comenzó a recibir amenazas y una avalancha de reseñas negativas en Google Maps.
Según explicó Nicolás Tykocki, propietario del restaurante, muchas de esas calificaciones de una estrella habrían sido publicadas por personas que nunca visitaron el local y que reaccionaron únicamente porque la cantante eligió comer allí durante su paso por Argentina.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, el empresario aseguró que el restaurante fue blanco de ataques digitales y cuestionó que una pequeña empresa terminara involucrada en una controversia ajena a su actividad.
"Recibimos muchísimos mensajes amenazantes, pero sobre todo muchísimas críticas de una estrella en Google Maps de personas que nunca pisaron Olla 7 en su vida", afirmó.
El dueño también aseguró que algunos usuarios llegaron a calificar al restaurante como "antipatria", una acusación que rechazó tajantemente.
"¿Antipatria una pyme que decide emprender en su país? ¿Antipatria quienes damos trabajo a más de 20 personas e intentamos mantener viva la comida tradicional argentina?", cuestionó.

¿Por qué surgió la polémica?
La controversia no estuvo relacionada con la experiencia gastronómica de Rosalía, sino con el contexto de su visita al país.
Durante su estadía en Argentina, la cantante volvió a quedar en el centro de la conversación por distintos episodios, entre ellos críticas relacionadas con publicaciones anteriores en redes sociales y comentarios sobre algunos aspectos de su gira. Ese clima terminó trasladándose al restaurante que la recibió, pese a que el negocio no tuvo participación en esas discusiones.

El caso volvió a poner sobre la mesa un problema que preocupa cada vez más a pequeños y medianos comercios: el uso de las plataformas de reseñas como herramienta de boicot digital.
Sitios como Google Maps permiten que los usuarios valoren su experiencia en un establecimiento, pero cuando las calificaciones provienen de personas que nunca fueron clientes, los propietarios advierten que la reputación del negocio puede verse afectada injustamente.
Por esa razón, Tykocki pidió apoyo a quienes sí conocen el restaurante para que compartan reseñas reales y ayuden a recuperar la valoración del local.
La situación ha generado un amplio debate en redes sociales. Mientras algunos respaldan al restaurante y consideran injusto afectar a un negocio por la visita de una celebridad, otros sostienen que las figuras públicas inevitablemente arrastran consigo las reacciones (positivas y negativas) que generan entre sus seguidores y detractores.
Más allá de Rosalía, el caso evidencia cómo una conversación viral puede terminar impactando directamente a pequeños emprendimientos que, en principio, no forman parte de la polémica.









