Shaquille O'Neal revela las reglas que deben cumplir sus hijos para recibir su apoyo económico
El exjugador de la NBA ha explicado que sus seis hijos deberán apostar por su educación y demostrar sus capacidades si quieren contar con su apoyo económico para emprender.

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Shaquille O'Neal tiene una fortuna de cientos de millones de dólares, pero eso no significa que sus seis hijos tengan acceso automático a ella.
El exjugador de la NBA ha explicado en varias ocasiones que quiere que sus hijos construyan sus propias carreras y aprendan a valerse por sí mismos, incluso teniendo a su padre como una de las figuras más exitosas y acaudaladas del deporte.
Durante una conversación en el podcast Earn Your Leisure, O'Neal resumió su filosofía familiar con una frase que rápidamente llamó la atención:
“No somos ricos; yo soy rico”.
Según explicó, sus hijos ya son mayores y algunos no entienden completamente su postura frente al dinero. Sin embargo, Shaq ha establecido una regla que considera fundamental: la educación.
La condición para recibir su apoyo
O'Neal explicó que sus hijos deben obtener un título de licenciatura o maestría. Y si posteriormente quieren que él invierta en alguno de sus negocios, no basta con pedirle dinero.
Tendrán que presentarle el proyecto.
“Si quieres que invierta en una de tus empresas, tendrás que presentármela”, explicó el exjugador durante la conversación.
Su postura, según sus propias declaraciones, no consiste simplemente en cerrarles la puerta a su fortuna, sino en evitar que el dinero familiar se convierta en un sustituto del esfuerzo personal.
Shaq quiere profesionales y empresarios
El exjugador también ha hablado sobre lo que le gustaría ver en el futuro profesional de sus hijos.
Entre sus aspiraciones mencionó profesiones como medicina, derecho y farmacia, además de empresarios y personas capaces de desarrollar sus propios negocios.
Pero también dejó claro que no pretende imponerles una única carrera.
Su regla, dijo, es la educación, independientemente de que alguno de sus hijos quiera dedicarse al baloncesto o seguir otro camino.
“No te voy a dar nada”
La filosofía de O'Neal también incluye una condición para el emprendimiento.
Si alguno de sus hijos tiene una idea de negocio y quiere contar con su inversión, deberá presentársela como lo haría cualquier emprendedor ante un inversionista.
La decisión, entonces, estaría basada en el proyecto y no simplemente en el vínculo familiar.
En otras palabras, para Shaq, ser su hijo no es suficiente para conseguir una inversión.
Una fortuna construida más allá del baloncesto
O'Neal acumuló buena parte de su patrimonio durante y después de su carrera en la NBA, pero también ha construido una extensa actividad empresarial y comercial.
Esa experiencia parece estar detrás de buena parte de su filosofía financiera: quiere que sus hijos entiendan cómo generar y administrar su propio dinero antes de depender de la fortuna familiar.
Y aunque las cifras sobre su patrimonio varían según la fuente y el momento, su fortuna se estima en cientos de millones de dólares.
Por ahora, lo que sí ha dejado claro públicamente es que no piensa convertir ese dinero en un cheque automático para sus hijos.
Para Shaq, primero viene la preparación. Después, el proyecto. Y solo entonces, eventualmente, la inversión.









