Socavón destruye entrada de la mansión de Nicolas Cage en Malibú
La entrada vehicular de la propiedad, comprada por el actor por $10.5 millones en 2024, quedó destruida tras un enorme socavón atribuido preliminarmente a la erosión costera.

Jason Mendez / Fotógrafo autónomo / Getty Images Entertainment via Getty Images. | Eric Thayer / Colaborador/ Los Angeles Times via Getty Images.
Lo que parecía una propiedad de ensueño frente al mar terminó protagonizando una escena de preocupación. La entrada de la mansión de Nicolas Cage en Malibú quedó prácticamente destrozada luego de que un enorme socavón se abriera frente al garaje de la residencia.
El agujero, de aproximadamente 30 pies por 30 pies —unos nueve metros por nueve metros—, provocó el desplome del asfalto y el concreto de la entrada vehicular. El fenómeno ocurrió en medio de fuertes lluvias y condiciones de oleaje elevado en la costa del sur de California.
Según la cobertura de KTLA5, equipos del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles acudieron al lugar alrededor de las 5:45 de la mañana, luego de que inicialmente se reportara una posible rotura de una línea principal de gas.

Al llegar, los equipos se encontraron con que el terreno había cedido por completo en el área de acceso a la propiedad. El colapso también arrastró parte de una cerca privada y un baño portátil utilizado en una construcción cercana.
El mar quedó prácticamente debajo de la propiedad
Las imágenes aéreas difundidas durante la cobertura mostraron la magnitud del desprendimiento: las olas podían verse rompiendo debajo de la zona afectada, dejando al descubierto el terreno y aumentando la preocupación sobre la estabilidad del área.
Un funcionario citado por KTLA5 señaló que la causa probable del socavón era la erosión costera, aunque las autoridades y equipos especializados continuaban evaluando los daños.

La situación también afectó infraestructura de servicios públicos. SoCalGas confirmó que una tubería de media pulgada sufrió daños durante el colapso y que sus equipos trabajaron junto a las autoridades para controlar el suministro y determinar las reparaciones necesarias.
Varias casas fueron restringidas
El problema no se limitó a la propiedad de Cage.
La ciudad de Malibú informó que cinco viviendas fueron etiquetadas en rojo, una medida que impide el acceso de sus residentes debido a las condiciones de seguridad. También se restringió el acceso a la comunidad cerrada donde se encuentra la residencia.
A pesar de la impresionante imagen del terreno colapsado, no se reportaron personas heridas ni se ordenaron evacuaciones, según los reportes disponibles.
Tampoco había nadie en la residencia de Nicolas Cage al momento del incidente.
Durante la transmisión de KTLA5, el reportero Rich Prickett indicó que la propiedad parecía estar atravesando algún tipo de renovación. Un representante del actor no había ofrecido comentarios inmediatamente a Page Six.
Una mansión de $10.5 millones frente al océano
Cage compró la propiedad en 2024 por aproximadamente $10.5 millones.
La residencia, ubicada directamente frente a la playa, cuenta con unos 4,000 pies cuadrados distribuidos en cuatro niveles. La vivienda tiene grandes paredes de vidrio, terrazas con vista al océano y una cubierta privada en la azotea.
La casa fue construida originalmente en la década de 1990 y perteneció a la familia del fallecido Jose Liberman, fundador de Liberman Broadcasting, antes de pasar a manos del actor.
Ahora, la propiedad vuelve a llamar la atención por una razón completamente distinta: el terreno que conduce hasta ella literalmente desapareció.
El historial de Nicolas Cage con las propiedades
La mansión de Malibú también representa una etapa más discreta en el historial inmobiliario de Cage.
A lo largo de los años, el actor ha sido conocido por realizar adquisiciones bastante llamativas, entre ellas una isla privada en las Bahamas y castillos en Europa.
También llegó a ser propietario de la famosa mansión LaLaurie en Nueva Orleans y de una enorme residencia en Las Vegas.
Algunas de esas propiedades fueron vendidas después de que el actor enfrentara importantes dificultades financieras tras la crisis económica de 2008.
Ahora, la atención vuelve a estar sobre una de sus propiedades más recientes, pero no por su arquitectura ni por su valor millonario.
Esta vez, el protagonista es el terreno.
El socavón vuelve a poner sobre la mesa un problema que afecta a las comunidades costeras: cómo las lluvias intensas, el oleaje y la erosión pueden transformar rápidamente el paisaje y poner en riesgo propiedades construidas junto al mar.
Y mientras las autoridades continúan evaluando la zona, queda una pregunta inevitable: ¿Qué tan segura está realmente una mansión cuando el terreno que la rodea comienza a desaparecer?










