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    Supermercados de Puerto Rico advierten sobre el aumento en las facturas eléctricas

    El aumento del costo energético genera preocupación entre los comerciantes, especialmente en establecimientos que dependen de sistemas de refrigeración para conservar sus productos.

    Redacción ABC 6 de noviembre de 2026

    El aumento del costo de la electricidad mantiene en alerta a la industria de supermercados de Puerto Rico, donde el funcionamiento de los equipos de refrigeración representa uno de los principales gastos operacionales.

    Las recientes alzas energéticas han generado preocupación por las consecuencias que podrían tener sobre los comercios y, eventualmente, sobre el precio de los alimentos.

    Facturas de hasta $60,000 mensuales

    Según las cifras presentadas durante una discusión sobre la situación comercial, un supermercado promedio puede pagar entre $50,000 y $60,000 mensuales por electricidad.

    La necesidad de conservar productos refrigerados y congelados obliga a los establecimientos a mantener numerosos equipos funcionando continuamente.

    Por esta razón, las variaciones en el costo energético pueden tener un impacto significativo sobre sus operaciones.

    Advierten sobre posibles aumentos

    De mantenerse determinadas condiciones, se ha planteado que algunos negocios podrían enfrentar incrementos de entre un 30 % y un 40 % en sus facturas eléctricas.

    Durante el debate también se mencionó un escenario en el que el gasto mensual de un establecimiento podría superar los $140,000.

    No obstante, esta última cantidad corresponde a una proyección mencionada durante la discusión y no a una factura comprobada.

    Las cifras deben evaluarse por separado, ya que un aumento del 40 % sobre una factura de $60,000 representaría un total de $84,000 mensuales.

    ¿Cómo podría afectar el precio de los alimentos?

    Los supermercados necesitan cubrir gastos relacionados con electricidad, transporte, refrigeración, empleados y otros servicios.

    Cuando estos costos aumentan, los establecimientos pueden enfrentar presiones para ajustar sus presupuestos y revisar sus estrategias comerciales.

    Una de las posibles consecuencias es que parte de los gastos adicionales se refleje en los precios de algunos productos.

    Sin embargo, esto dependerá de factores como los márgenes comerciales, la competencia y los costos de otros insumos.

    El combustible también influye en la discusión

    La situación energética también ha generado interrogantes sobre el impacto de los conflictos internacionales y los cambios en los precios del combustible.

    Las variaciones en los mercados energéticos pueden influir en los costos de generación eléctrica, aunque su efecto sobre las tarifas depende de los mecanismos aplicables al sistema de Puerto Rico.

    Las preocupaciones se extienden a los consumidores, quienes también enfrentan presiones por el costo de vida.

    Comerciantes preocupados por la sostenibilidad de sus operaciones

    El sector comercial ha expresado preocupación ante la posibilidad de que las alzas eléctricas continúen.

    Para los supermercados, el desafío consiste en mantener sus operaciones, preservar los productos y controlar los gastos sin afectar significativamente sus precios.

    La situación coloca nuevamente sobre la mesa la relación entre el costo de la energía y la economía de las familias.

    ¿Quién terminará asumiendo los aumentos?

    Aunque todavía no se puede establecer cuánto podrían encarecerse los alimentos como resultado de las alzas eléctricas, la preocupación de los comerciantes refleja los desafíos económicos que enfrenta la industria.

    La pregunta sigue siendo hasta qué punto los establecimientos podrán absorber los costos adicionales sin trasladarlos a los consumidores.

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