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    «Una legión de hijos»: la perturbadora petición que la ex de Elon Musk le atribuye

    Su expareja relata una conversación sobre paternidad y guerra civil en el documental Musk. También afirma que rechazó una oferta millonaria para guardar silencio, algo que el empresario niega.

    Redacción ABC 14 de septiembre de 2026

    Hay conversaciones de pareja que empiezan con «¿quieres tener hijos?» y terminan hablando de escuelas, espacio en la casa y noches sin dormir. Según Ashley St. Clair, con Elon Musk había que añadir una guerra civil al presupuesto.

    La expareja del empresario asegura que él le escribió que necesitaban «una legión de hijos antes de la guerra civil». El relato aparece en Musk, el documental de Alex Gibney presentado en el Festival de Venecia. Se trata de una afirmación de St. Clair sobre una conversación privada, no de una declaración pública reciente de Musk. The Guardian.

    Crédito: Getty Images Entertaintment

    La planificación familiar venía con vocabulario de campaña militar. Bastante contexto para alguien que quizá solo esperaba hablar de un bebé.

    Una conversación sobre hijos, con el futuro de la civilización incluido

    St. Clair sitúa el mensaje en las conversaciones sobre tener un hijo juntos. Ambos tuvieron un hijo en 2024. Ella vincula esa propuesta con la preocupación del empresario por un futuro conflicto. Contexto del testimonio.

    El relato no demuestra que existiera un plan militar ni que Musk quisiera involucrar a sus hijos en una guerra. Lo que sí permite examinar es el lenguaje que ella le atribuye: una descendencia concebida como respuesta a una amenaza sobre la sociedad.

    Tener una familia numerosa es una decisión personal. Sugerir que la solución al futuro pasa por multiplicar tu propia descendencia requiere una confianza bastante particular en tus aportaciones al mundo.

    La cuestión tampoco es establecer cuántos hijos debería tener el empresario. Es preguntar qué lugar ocupan las madres y los propios niños dentro de una visión definida alrededor del legado de una sola persona.

    Porque los hijos tendrán una vida propia. No nacen habiendo aceptado los términos y condiciones del proyecto de su padre.

    Los $40 millones que Musk niega

    St. Clair también afirmó que rechazó una oferta de $40 millones para guardar silencio. Musk respondió que esa propuesta nunca existió y la acusó de hacer afirmaciones falsas. Son versiones enfrentadas: la existencia de esa oferta no debe presentarse como un hecho demostrado. NBC News.

    Si el relato de St. Clair fuera cierto, la contradicción sería considerable: alguien con ambiciones para el futuro de la humanidad intentando negociar cuánto puede decir una persona sobre su pasado compartido.

    Una cosa es querer privacidad. Otra pregunta es qué ocurre cuando la diferencia económica entre dos personas permite ponerle una cifra extraordinaria a una conversación.

    La negación de Musk importa y debe acompañar la acusación. También importa evitar el atajo contrario: descartar automáticamente lo que cuenta una mujer porque fue pareja del hombre al que cuestiona.

    La cercanía puede producir conflictos. También permite conocer lo que no aparece en una presentación corporativa.

    La exesposa que recuerda una declaración de jerarquía

    El documental incorpora además el testimonio de Justine, quien estuvo casada con Musk entre 2000 y 2008. Ella recuerda que él se proclamó el «alfa» durante su baile de bodas y describe experiencias que relaciona con manipulación emocional. Son sus recuerdos y valoraciones sobre aquel matrimonio. PEOPLE.

    Hay quienes aprovechan ese baile para prometer compañía. Según su relato, él aprovechó para aclarar quién mandaba.

    St. Clair y Justine hablan de relaciones diferentes. Ashley fue su expareja, no su esposa. Sus testimonios no pueden mezclarse como si describieran un mismo matrimonio, pero ambos invitan a examinar cómo cuentan la distribución del poder dentro de sus vínculos con el empresario.

    Es posible compartir la vida con alguien ambicioso. La convivencia se complica cuando la ambición parece reservarle a una sola persona el derecho a escribir el guion.

    El éxito empresarial no responde todas las preguntas

    Gibney plantea el documental como una discusión sobre la concentración de poder alrededor de los grandes empresarios tecnológicos. Musk ha desacreditado la producción y amenazado con acciones legales. El director sostiene que el trabajo pasó por verificación y revisión jurídica. Reuters.

    Los testimonios no son una sentencia. Tampoco los logros de Musk son una respuesta automática a lo que se cuenta sobre su vida privada.

    Ahí aparece una costumbre que merece revisión: concederle a una persona autoridad sobre cualquier asunto porque ha tenido éxito en algunos.

    La fortuna demuestra capacidad para acumular recursos. La sabiduría, la empatía y el criterio necesitan sus propias pruebas.

    Se puede reconocer una innovación y cuestionar al empresario detrás de ella. La admiración no debería exigir la renuncia a hacer preguntas.

    Una humanidad compuesta por personas

    La frase atribuida a Musk resulta inquietante por lo que reúne en una sola conversación: descendencia, conflicto y una idea de continuidad personal presentada a escala de civilización.

    Antes de preguntarnos cuántos hijos necesita el futuro, convendría preguntar qué necesitan quienes ya forman parte de esa familia.

    Escuchar, cuidar y compartir decisiones ofrece menos titulares que hablar de salvar el mundo. También exige un trabajo que no se resuelve anunciando la próxima gran misión.

    Los hijos merecen algo más que un lugar en el legado de su padre.

    Y salvar a la humanidad debería incluir aprender a convivir con algunos de sus integrantes.

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