"Vayan a hacer lo suyo, sis": la jugadora de la WNBA que no le tiene miedo a nada le contestó a las críticas contra Sydney Sweeney
La guard de Indiana Fever no se quedó callada ante la ola de indignación por el polémico anuncio de la actriz para una app de apuestas deportivas, y su respuesta ya tiene a todo el mundo hablando.
Photo by Michael M. Santiago/Getty Images
Cuando algo genera controversia en el mundo del entretenimiento y los deportes se cruzan, ahí es que la cosa se pone buena. Y eso fue exactamente lo que pasó cuando Sophie Cunningham, guard de Indiana Fever en la WNBA, decidió meterse de lleno en el debate sobre el anuncio de Sydney Sweeney.
La actriz de "Anyone But You" fue el centro de una tormenta mediática luego de protagonizar una campaña publicitaria para Novig, una plataforma de apuestas y predicciones deportivas, en la que aparece prácticamente desnuda, cubierta únicamente con equipo deportivo. El anuncio explotó en redes sociales y dividió opiniones casi al instante: unos lo vieron como una jugada de marketing brillante, y otras —sobre todo mujeres dentro del mundo del deporte— lo criticaron por sentirlo reduccionista.
Cunningham, quien no tuvo más remedio que opinar porque, según ella misma contó, le llegaron mensajes directos sin parar preguntándole qué pensaba, abordó el tema en su nuevo podcast "No Hesitation with Sophie Cunningham & Drew Hanlen". Y no se guardó nada.
"¿Por qué las nenas están bravas? Eso es literalmente lo que ella hace", dijo Cunningham sobre Sweeney. "¿Por qué alguien está bravo? Es un anuncio de apuestas. Hombres, deportes, mujeres prácticamente desnudas. Claro que eso va a llamar la atención."
La jugadora, sin embargo, no se fue del todo a favor del anuncio. Confesó que moralmente le parece "un poco raro" y hasta cuestionó qué tan auténtica es la conexión de Sweeney con las apuestas deportivas, calificando la campaña de "poco genuina". Aun así, cerró su punto con una frase que ya se convirtió en el titular de la conversación: "Ve y haz lo tuyo, sis."
Este no es el primer cruce entre ambas figuras. Sweeney y Cunningham ya se habían fotografiado juntas en una carrera de NASCAR en Phoenix a inicios de noviembre, donde la propia jugadora bromeó en redes sobre sus outfits del día.
Lo que hace esta historia tan comentada no es solo el anuncio en sí, sino quién decidió opinar sobre él: una atleta profesional, dentro del propio mundo deportivo, cuestionando por qué la indignación pública recae sobre la mujer que protagoniza el anuncio y no sobre la industria que lo produce. Esa tensión —entre el empoderamiento femenino y la comercialización del cuerpo de la mujer para vender un producto dirigido mayormente a hombres— es precisamente lo que mantiene viva la conversación en redes.
¿Tiene razón Cunningham al decir que la reacción es exagerada, o el enojo del público apunta a algo más grande sobre cómo se sigue vendiendo a la mujer en el deporte y el entretenimiento? La conversación está lejos de terminar.









