Yolanda Álvarez pide acción ante denuncias de animales envenenados en San Juan
La presidenta de la Federación Protectora de Animales aseguró que el envenenamiento de mascotas refleja un problema mayor y urgió a reforzar la investigación y la prevención.
Las denuncias sobre el presunto envenenamiento de perros, gatos, gallinas y pollitos en distintas comunidades de San Juan han vuelto a poner sobre la mesa la preocupación por el maltrato animal en Puerto Rico.
Durante una entrevista en Directo y Sin Filtro, la presidenta de la Junta de Directores de la Federación Protectora de Animales, la licenciada Yolanda Álvarez, sostuvo que este tipo de actos no deben verse como incidentes aislados, sino como una conducta que merece una respuesta firme de las autoridades.
Las expresiones surgen luego de que residentes de comunidades como University Gardens denunciaran la muerte de decenas de animales por presunto envenenamiento, mientras reclaman una investigación para identificar a los responsables. La Policía Municipal de San Juan ha indicado que enfrenta dificultades para procesar estos casos debido a la falta de evidencia directa y de querellas formales.
"Ni siquiera deberíamos estar pensando en utilizar veneno para terminar con la vida de un animal que es un ser sintiente", expresó Álvarez.
La abogada recordó que el problema de los animales sin hogar en Puerto Rico no es reciente.
Según explicó, existen registros históricos que reflejan que la situación de animales abandonados en la Isla se remonta al siglo XVIII, evidencia de que durante décadas el problema no ha sido atendido con la urgencia que requiere.
Para Álvarez, quienes recurren al envenenamiento para eliminar animales representan una señal de alerta.
"Estamos hablando de una persona que no es empática con otro ser viviente. ¿Qué nos garantiza que esa persona sí va a tener empatía con un ser humano?", cuestionó.
La presidenta de la Federación Protectora de Animales también hizo un llamado a fortalecer la prevención mediante mayor patrullaje, instalación de cámaras de seguridad y una investigación más rigurosa de estos casos.
Explicó que demostrar un caso de envenenamiento no siempre es sencillo, ya que normalmente requiere realizar una necropsia para determinar la causa de muerte del animal.
Además, exhortó a la ciudadanía a mantenerse alerta.
Indicó que, si alguna persona observa envases o sustancias sospechosas en áreas donde frecuentan animales, lo recomendable es manipularlos con guantes o algún material protector para preservar la posible evidencia y entregarla posteriormente a las autoridades o a un laboratorio que pueda determinar si contienen sustancias tóxicas.
En Puerto Rico, el envenenamiento de animales constituye una modalidad de maltrato contemplada en la Ley 154 para el Bienestar y la Protección de los Animales, por lo que organizaciones protectoras reiteran el llamado a denunciar cualquier información que pueda ayudar a esclarecer estos casos.
Mientras continúan las investigaciones, residentes y rescatistas insisten en que identificar a los responsables es fundamental para evitar que estos incidentes continúen repitiéndose.










