SHARK TANK

Un panel de inversionistas, siempre a la búsqueda de nuevos negocios, inventos, marcas y propuestas a las que respaldar económicamente, hacen los sueños de muchos propietarios de negocios realidad. Además de haber mucho, pero mucho, dinero de por medio, los clientes y las personas alrededor del mundo se benefician de productos y servicios que por otros medios convencionales ni siquiera se hubiesen enterado de su existencia.

La similitud entre los negocios y un tanque de tiburones se da cuando uno o más de los “tiburones” (inversionistas) están interesados en el producto o servicio que el empresario les presenta. Cantidades de dinero, propuestas y porcentajes de ganancia por parte de los tiburones se lanzan al aire para obtener un pedazo de esa potencial pequeña mina de oro como un verdadero frenesí de tiburones. Pero esto no siempre es así; otras veces los “tiburones” no tienen ni el más mínimo apetito por el plato que se les presenta y se preguntan entre sí como se atreven llamarle a eso un “negocio”.